La estatua de la herrera y los ataques bárbaros

En el tejido urbano de Ferreira do Alentejo se alza hoy la estatua de la 'Herrera' (Ferreira), una mujer de armas concebida para simbolizar la resistencia legendaria del pueblo contra los asaltos primitivos. De acuerdo con la investigación de patrimonio cultural local coordinada por Cláudia Torres en 2008, la narrativa fundacional fija en el año 405 de la era cristiana la embestida de pueblos germánicos como los suevos y los godos contra una próspera localidad de la región del Baixo Alentejo.

La leyenda local detalla que la esposa de un herrero local asumió la defensa de la puerta del castillo cuando los habitantes vacilaron ante la violencia de los invasores. Armada con dos pesados mazos, esta valiosa mujer repelió a las vanguardias enemigas, convirtiéndose en un símbolo eterno de valor que moldeó la identidad colectiva de los habitantes de este municipio alentejano a lo largo de varias generaciones.

Esta herencia industrial y legendaria asociada al hierro se refleja de forma directa en la toponimia oficial de la villa, cuyo origen etimológico deriva del término latino Ferraria, remitiendo directamente a la explotación metalúrgica antigua en la cuenca del río Sado. Como subraya la Comunidade EN2 en un estudio publicado en 2021, el nombre del municipio carga con esta memoria física y oral vinculada a los metales y a los artífices del fuego.

La fundación mítica y la sombra de la ciudad de Singa

La tradición popular de Ferreira do Alentejo siempre ha anclado sus orígenes más remotos en la mítica ciudad romana de Singa, cuya existencia y apogeo son fijados por la oralidad en el siglo V. Según datos divulgados por el Ayuntamiento (Câmara Municipal) de Ferreira do Alentejo en 2021, este vínculo mítico sirvió durante siglos para conferir un estatus de nobleza ancestral a la población situada en las llanuras sureñas.

Sin embargo, la realidad documental se aparta considerablemente de estas brumas mitológicas, ya que los registros históricos seguros solo emergen siglos más tarde, durante el periodo de la Reconquista cristiana en la península ibérica. Documentos preservados en la cancillería regia de D. Sancho II y D. Afonso III atestiguan que el territorio real de Ferreira do Alentejo fue conquistado a los moros en el año 1233 y formalmente donado a la Orden de Santiago al año siguiente, en 1234.

La propia infraestructura militar que servía de escenario a la leyenda de la mujer de los mazos sufrió un destino documentado e implacable en el siglo XIX. El castillo medieval construido por la Orden de Santiago tras 1233 fue objeto de una demolición deliberada en el año 1838, por deliberación directa de la Junta Parroquial, que pretendía así abrir espacio para la instalación del nuevo cementerio público de la villa.

La brecha entre el mito y el documento histórico

La lectura más obvia asumiría que la identidad de Ferreira do Alentejo desciende linealmente de registros eruditos y documentales romanos indiscutibles sobre la ciudad de Singa. No obstante, la investigación documental y arqueológica demuestra que la existencia de Singa y la hazaña de la mujer del herrero con los mazos pertenecen enteramente al dominio de la leyenda y de la etiología popular tardía, dado que la documentación medieval prueba que el poblamiento cobró relieve solo después del siglo XIII.

Mientras que los mitos populares enfatizan hazañas bélicas de la Antigüedad Tardía y combates contra suevos, los archivos oficiales muestran que el verdadero giro administrativo ocurrió mucho más tarde, en plena Edad Media portuguesa. El fuero (foral) de la Leitura Nova, otorgado por el rey D. Manuel I en Lisboa el 5 de marzo de 1516, constituyó formalmente la autonomía administrativa del municipio, distanciándose de los relatos orales recopilados por las gentes locales.

Esta clara separación entre la leyenda y el documento no empobrece el territorio, sino que revela cómo las comunidades construyeron narrativas para explicar su propia supervivencia. El historiador local y los archivos municipales distinguen así la etiología legendaria —creada para dar alma a los lugares— de los hechos atestiguados por cancillerías y fuero regios que estructuraron el territorio del Baixo Alentejo.

Moras encantadas y entidades fantasmagóricas en las aldeas

Además de la leyenda fundacional de la villa, el patrimonio oral del municipio se extiende por las parroquias rurales, como es el caso de Peroguarda, donde el inventario de recopilaciones etnográficas del Centro de Estudos de Etnologia Portuguesa (CEAO), fechado en 1999, documentó la leyenda de la 'Mora Encantada de la Fuente Fausta'. Esta figura legendaria permanece asociada a antiguas propiedades locales y a vetos de agua fundamentales para la supervivencia agraria.

La recopilación de tradición oral coordinada por Maria João Augusto Pina en 1999 señala que la Fuente Fausta es apuntada popularmente por la presencia mítica de una mora que guardaba riquezas y hechizos, un arquetipo muy común en varias regiones de Portugal pero con fuertes especificidades en el territorio bajo-alentejano, tal como catalogó el investigador Fernando José dos Santos Graça en una obra publicada en 2021 por Edições Tradicionais do Alentejo.

En las inmediaciones, concretamente en la aldea de Canhestros, el archivo del CEAO recopiló en 1999 narrativas sobre apariciones y figuras fantasmagóricas singulares. Entre ellas destaca la aparición mítica de la luz de la 'Caniceira' y la leyenda del 'Perro sin Cabeza', una entidad espeluznante asociada a los caminos nocturnos y desiertos que conectaban Canhestros con la población vecina de Santa Margarida do Sado.

El presente y la transmisión del patrimonio oral

El legado de estas narrativas no se ha perdido en los archivos polvorientos, encontrándose activo en el día a día de las escuelas y de las calles del municipio a través de iniciativas pedagógicas recientes. Desde noviembre de 2022, la Biblioteca Municipal de Ferreira do Alentejo implementó el proyecto continuo 'Dibujando el patrimonio oral', centrado estrictamente en la salvaguarda y en la transmisión de los cuentos tradicionales y leyendas regionales entre los niños de educación infantil.

En el ámbito de este mismo proyecto de salvaguarda cultural desarrollado en colaboración con el CIDEHUS en 2023, se realizaron exposiciones públicas de cordeles con decenas de dibujos infantiles basados en las narrativas locales, colgados a propósito en las plazas principales de las aldeas del municipio para involucrar a toda la comunidad en la memoria colectiva.

Hoy, quien recorre Ferreira do Alentejo encuentra en los monumentos, en la toponimia de las calles y en los rostros de las nuevas generaciones la prueba de que las leyendas de herreros, moras y luces misteriosas continúan dando sentido al paisaje llano del Baixo Alentejo, uniendo el rigor de los documentos medievales a la magia perenne de la tradición oral.